Cine/Teatro General

EXPRESS, porque los cortometrajes son un arma cargada de presente

25¿Qué hacer cuando ves la injusticia a tu alrededor y sientes la necesidad de denunciarla? ¿Qué hacer cuando una ley injusta, la ley mordaza, sanciona con multas de 600 a 30.000 euros las acciones reivindicativas que habías llevado a cabo hasta ahora para protestar frente a esa injusticia? La respuesta es fácil: agudizar el ingenio y embarcarte en nuevas formas que permitan denunciar esa injusticia y hacer que tu protesta llegue aún a mucha más gente. Esta es la génesis de EXPRESS, el cortometraje que acabamos de rodar y que se estrenará dentro de apenas diez días en el FORO SOCIAL MUNDIAL DE MADRID.

Desde la plataforma CIES NO MADRID nos encontramos con el problema de que las acciones reivindicativas que habíamos llevado a cabo para denunciar las deportaciones de personas migrantes, los vuelos de la vergüenza, las redadas racistas, las expulsiones express y tantas y tantas injusticias más que se están cometiendo
3en nuestro país, pasaron a estar, de la noche a la mañana, fuertemente sancionadas con la entrada en vigor de la ley mordaza y la reforma del código penal que penalizan la pobreza y la protesta. Entendimos que teníamos que utilizar otro medio de expresión para llevar adelante nuestras protestas. Y elegimos los cortometrajes. Para rodarnos optamos por empezar por uno muy sencillo rodado en la calle con una simple cámara y en apenas una hora. Con él denunciamos la práctica habitual de las redadas racistas, y lo hicimos con una propuesta innovadora que llamara la atención: filmar redadas racistas pero de… rubios.

6Esa fue la prueba de fuego que nos demostró que podíamos profundizar en esta vía y embarcarnos ya en un proyecto de mayor envergadura rodado con muchos más medios. Así nació EXPRESS, el cortometraje que hemos grabado entre los días 5 y 8 de mayo y que está ahora en proceso de montaje. Para ello, desde CIES NO MADRID, involucramos a todos los colectivos representados en nuestra plataforma (SOS Racismo, Red Interlavapiés, Parroquia de San Carlos Borromeo, Asociación Sin Papeles de Madrid, etc.) y elegimos las redadas express y los vuelos de deportación como temas sobre los que tratara el cortometraje.

Para escribir el guion nos basamos en testimonios reales denunciados por diversas Asociaciones y ONGs. Entendimos que contando cualquiera de las historias reales que conocíamos teníamos la historia que queríamos contar. El siguiente paso fue involucrar de 9forma totalmente altruista y solidaria a cuantas personas e instituciones necesitáramos para llevar adelante el proyecto. Los primeros en apuntarse fueron NEXT PROJECT, una asociación compuesta por profesores, alumnos y antiguos alumnos del CEV, la escuela de audiovisuales, que trabajan conjunta y solidariamente para realizar cortometrajes y otros proyectos. Son un grupo de personas excepcional. No les importa trabajar los fines de semana y todas las horas que pueden robarle a sus trabajos o a sus estudios para llevar adelante sus proyectos. El CEV les cede gratuitamente el material y el equipo técnico (cámaras, luz, sonido, etc.) con los que pueden rodar sus cortos. Verles trabajar, y más aún trabajar con ellos, es una experiencia que, sin duda, recomiendo a cuantos 14aman el cine y afrontan la vida con ilusión y entusiasmo. Es fascinante verles preparar la planificación del rodaje: los planos que se rodarán, la búsqueda de localizaciones para rodarlos, el estudio de los medios técnicos que necesitarán para la iluminación, el sonido, los travelings… En el caso de EXPRESS necesitábamos diferentes localizaciones: la casa de los protagonistas, calles, la entrada de una comisaría de policía, los calabozos… El departamento de arte de EXPRESS hizo un trabajo prodigioso transformando una sala del CEV en el interior de la comisaría y los sótanos de la biblioteca Eugenio Trías, en el parque de El Retiro, en los 2calabozos. No hay dificultad que no se pueda vencer con imaginación y entusiasmo.

Paralelamente trabajamos en la selección de los actores y actrices que queríamos que trabajasen con nosotros dando vida a los personajes que habíamos creado. Ahí el papel, también solidario, altruista y entusiasta, del director de casting José Cerqueda, fue fundamental. Nos propuso diferentes alternativas para cada personaje, nos ayudó a elegir las Babou Chamque pensamos serían mejores opciones, contactó con todos ellos y ellas directamente o a través de sus representantes, les explicó el proyecto, les envió el guion y, por encima de todo, les transmitió la ilusión con la que todo el equipo estaba trabajando. Fue así como fueron incorporándose al proyecto actores y actrices como Babou Cham y Sonia Banqué, nuestros protas, Karol Asprilla, Primo Jose Meñan y su sobrino Joel, Víctor Clavijo, Josean Bengoetxea o David García Palencia, y abogados con experiencia teatral como Lorena Ruiz-Huerta y Eric Sanz de Bremon, bordando sus papeles de abogados activistas. A ellos se sumaron, también entusiastas, una veintena de figurantes provenientes de varias asociaciones de inmigrantes y del grupo de teatro Ubuntu de la parroquia de San Carlos Borromeo, junto a los que lo hicieron a título individual. Sin ellas y ellos hubiera sido imposible dar verosimilitud a las escenas del calabozo y de la calle.

18Coordinar las agendas de más de cincuenta personas con las localizaciones y la disponibilidad de equipos es un verdadero encaje de bolillos. Como lo es también coordinar los desplazamientos de todas las
personas involucradas, el reparto del rodaje en dos unidades, el traslado de los actores y actrices de una localización a otra, el traslado del material técnico, del atrezzo y la decoración, etc. Los hados siempre son favorables, sin embargo, a quienes son capaces de sacrificarlo todo para convertir un sueño en realidad. No hubo dificultad que se le pudiera resistir a ese entusiasmo. El jueves 5 de mayo empezamos el rodaje, un rodaje que se dividió en dos unidades y 17diferentes localizaciones el viernes, el sábado en la grabación de las escalofriantes secuencias de los calabozos, rodadas incluso en lengua wollof para dar verosimilitud a la acción, para acabar con dos travelings laterales en la calle bajo la lluvia hoy domingo por la mañana. No se puede describir con palabras el sentimiento de alegría y compromiso que tan intensamente hemos vivido durante todos estos días. Esta misma tarde hemos empezado ya a montar una decena de secuencias. El resultado es espectacular, acorde al amor que todos y todas hemos puesto para sacar este proyecto adelante.

A nivel personal ha supuesto mi perdida de la virginidad como director. Codirigir este corto junto a Juan Herreros ha sido una experiencia de las que crean adicción. Ver a tantas personas, a tantos jóvenes, dándolo todo por transformar en imágenes los quince folios que escribí para contar esta historia es algo que no olvidaré en la vida. Cada detalle, cada plano que tenía en la cabeza cuando escribí el guion, se ha ido materializando ante mis ojos. Ha sido algo mágico, mágico y tremendamente poético. 13Ver las secuencias ya montadas ha superado todas las expectativas que tenía cuando lo escribí, y eso que soy un soñador sin remedio y un optimista por naturaleza. Es tanto lo que todos, desde su parcela individual de trabajo, han aportado al corto, desde magistrales improvisaciones de los actores a propuestas de encuadres o travelings originalísimos propuestos por los cámaras y directores de fotografía…

Son muchas las cosas que he aprendido gracias a esta experiencia, y, por encima de todas, 11una que intuía desde hace ya tiempo: soñar es rebelarse contra la injusticia y convertir nuestros sueños en realidad es un acto de resistencia. Un corto no cambia el mundo, eso está claro, pero hace que nos sintamos vivos y en la lucha porque un corto es un arma cargada de presente. Compartir estos días con estas personas me ha reafirmado en una de mis más firmes convicciones: solo somos lo que hacemos porque, como bien decía Cervantes, “Cada cual, Sancho, es hijo de sus obras”. Por eso estas personas son tanto.

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Carlos Olalla
Madrid

Por circunstancias de la vida me pasé más de veinticinco años dirigiendo empresas en la que, sin lugar a dudas, fue la etapa más aburrida y frustrante de mi vida. La verdad es que nunca me gustaron esos trabajos y lo pasé fatal. Cuando cumplí los 45 me encontré con que una reestructuración empresarial me ponía de patitas en la calle y sin un duro. Por si fuera poco, nadie me quería dar trabajo porque decían que ya era demasiado “viejo”. A mí siempre me había gustado el mundo del cine y, como estaba en el paro y tenía tiempo, empecé a estudiar interpretación. Me pasé tres años siendo el “abuelo” de todos mis jóvenes compañeros en una conocida escuela de teatro de Barcelona. Durante aquel tiempo recibí alguna propuesta de trabajo para reincorporarme al mundo de la empresa, pero no quise aceptarlas: el nuevo mundo que había descubierto me había atrapado por completo, así que decidí cambiar una maravilla de sueldo y una mierda de trabajo por una maravilla de trabajo y una mierda de sueldo. Puedo deciros que ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida: por primera vez soy libre, la palabra jefe ya no significa nada para mí, hago lo que verdaderamente me gusta y, lo mejor, trabajo con gente sensible y abierta que piensa y siente como yo. ¿Qué más se puede pedir?