Cine/Teatro General

John “Fredo” Cazale

4Solo hizo cinco películas. Las cinco fueron nominadas al Oscar a la mejor película. Dos de ellas lo ganaron. Sus compañeros de reparto tuvieron 14 nominaciones. Él jamás lo fue. Trabajó con los más grandes: Brando, Pacino, de Niro, Hackman, Streep… Todos coincidieron en que él fue su maestro, quien les enseñó otra manera de ver y, sobre todo, de vivir la actuación. Actuar no es más que reaccionar y él era quien, con su generosidad sin límite, les hacía reaccionar a todos. Perfeccionista y exigente consigo mismo como el que más, en escena era pura generosidad, era de esos actores que te lo dan todo, de esos con los que, simplemente estando frente a ti, te hacen dar todo lo que llevas dentro, lo mejor de ti mismo. Capaz de improvisar y de sorprender en cualquier escena, dotaba a sus personajes de una vulnerabilidad trágica que hacía que el espectador, aunque el personaje que veía en pantalla fuera un cobarde o un traidor, llegara a empatizar con él, llegara a quererle, a perdonarle 12todos sus errores. Ha sido uno de los actores más valientes de la historia porque, pocos como él, se han atrevido no solo a no esconder su fragilidad, sino a mostrarla a la cámara. Con solo cinco películas ocupa un lugar indiscutible en la mente y el corazón de todos los amantes del cine. Murió joven, tremendamente joven. Tenía 42 años. Si preguntas por él, si dices su nombre, pocos son los que le reconocen. Pero si dices Fredo, el personaje con el que debutó en el cine, todos saben quién es. Su nombre era John, John Cazale y es el actor con el que los más grandes del cine siempre habrían querido trabajar.

9Nacido en una familia de clase media en Massachusetts, era, no podía ser de otra manera, el mediano de tres hermanos. Ese parecía ser su sino: ser el de en medio, el que nunca llama la atención, el que pasa desapercibido, el que nunca existió… De hecho es muy poco lo que se sabe de su vida, casi nada, solo lo que otros han contado de él, y qué otros: Al Pacino, con el que coincidió en tres películas, diciendo que Cazale fue quien más le enseñó en el mundo de la interpretación, o Meryl Streep, la que fue su gran amor y con quien compartió su corta vida, recordando que lo que él le enseñó lo ha aplicado en todas sus interpretaciones. No deja de ser paradójico que quien reconozca eso sea, precisamente, la actriz que más nominaciones a los Oscar ha conseguido en la historia del cine.

6Su amistad con Pacino empezó muy pronto. Tras estudiar interpretación en el Boston College, se fue a Nueva York a buscarse la vida como actor. Su primer trabajo fue de mensajero para la Standard Oil donde coincidió con Pacino. Los dos eran mensajeros. Los dos querían ser actores. Los dos compartieron casa. Los dos debutaron en el off Broadway. Allí coincidieron en un montaje de Israel Horovitz. Los dos ganaron el premio Obie. Amigo de sus amigos, adorado por sus compañeros de profesión que siempre le consideraron un maestro, fue otro actor, otro amigo, otro “discípulo”, Richard Dreyfuss, con quien compartía escenario, quien invitó al director de casting de El Padrino a que viera su obra. Quería que le viera a él, pero sabía que, irremediablemente, también se fijaría en John. Y así fue. cazaleDesde aquel momento supo que Cazale sería el Fredo que tanto tiempo llevaban buscando él y Coppola. El trabajo de Cazale en las dos primeras películas de la saga ha marcado la historia de la interpretación. Supo dotar a su personaje de una vulnerabilidad, de una ternura, de una timidez atormentada, que hicieron de él un personaje inolvidable. La evolución que da a su personaje, pasando de ese segundo plano en el que, deliberadamente, se mantiene en la primera parte de la primera entrega al personaje atormentado y desgarrador del hermano mayor al que la debilidad de su carácter hace que su hermano pequeño le quite su lugar en la familia, ese lugar al que, en lo más hondo de sí mismo siempre había aspirado, es de una sutiliza, de una grandeza, que hace que, aunque solo sea por verle a él, valga la pena ver esas películas una y mil veces, porque siempre aprendes cosas nuevas viéndole trabajar desde lo más pequeño, desde lo más íntimo, desde la más absoluta de las verdades.

salY si Dreyfuss fue quien le ayudó a conseguir el papel de Fredo, Pacino fue quien se empeñó en que Lumet le hiciera una prueba para la inolvidable “Tarde de perros” El personaje de Sal estaba escrito para un actor mucho más joven que Cazale. Su perfil no encajaba ni por asomo en lo que Lumet quería, pero Pacino se empeñó en que le probara. Lumet le hizo la prueba y no tuvo la más mínima duda de que Cazale era Sal. Las anécdotas que Pacino y Lumet recuerdan de Cazale son deliciosas. Su forma de improvisar, de ayudar a meter a Pacino en el personaje durante la toma sin decir el texto, hablándole de otras cosas, hasta que, cuando ambos estaban en “situación”, Cazale empezaba a decir su texto. Esa fue una de las grandezas de Cazale, ayudar a que todos los que compartían secuencia con él dieran todo de sí mismos.
still-of-robert-de-niro,-christopher-walken,-john-cazale,-john-savage-and-chuck-aspegren-in-the-deer-hunter-(1978)-large-pictureY si Pacino fue capaz de apostar tan fuerte por Cazale, De Niro no se quedó atrás. Le quería en “El cazador”, pero ninguna compañía de seguros estaba dispuesta a asegurarle porque ya le habían diagnosticado el cáncer que acabó por matarle. Empezar a rodar una película con el riesgo de que uno de sus actores no pueda acabarla es algo que ningún productor está dispuesto a hacer sin una buena póliza de seguro detrás. De Niro no dudó en garantizar con su propio dinero la película que, gracias a eso, pudo ser rodada. Para hacerlo cambiaron el orden de rodaje y rodaron todas las secuencias de Cazale al principio. Todo el equipo era consciente de la situación. Ninguno oyó a John quejarse ni una sola vez. Murió antes de que fuese estrenada.

7De su vida privada poco se sabe. Sabemos que bebía, que fumaba, que le encantaban las mujeres, con las que tenía un éxito envidiable, y que, por encima de todo, amaba la interpretación. Meryl Streep, de la que se enamoró locamente cuando coincidió en un montaje teatral con ella, siempre se ha mostrado reacia a hablar de su vida con él. Permaneció con John hasta el final. Pacino ha declarado en más de una ocasión que jamás olvidará aquella muestra de amor. La única vez que ella ha aceptado hablar en una entrevista sobre él ha sido para que saliera adelante el documental “Descubriendo a John Cazale”, un hermoso tributo a uno de los más grandes cuyo nombre, como el tantos otros, solo será recordado por unos pocos verdaderos amantes del cine, del gran cine.

ETIQUETAS
RELATED POSTS
Carlos Olalla
Madrid

Por circunstancias de la vida me pasé más de veinticinco años dirigiendo empresas en la que, sin lugar a dudas, fue la etapa más aburrida y frustrante de mi vida. La verdad es que nunca me gustaron esos trabajos y lo pasé fatal. Cuando cumplí los 45 me encontré con que una reestructuración empresarial me ponía de patitas en la calle y sin un duro. Por si fuera poco, nadie me quería dar trabajo porque decían que ya era demasiado “viejo”. A mí siempre me había gustado el mundo del cine y, como estaba en el paro y tenía tiempo, empecé a estudiar interpretación. Me pasé tres años siendo el “abuelo” de todos mis jóvenes compañeros en una conocida escuela de teatro de Barcelona. Durante aquel tiempo recibí alguna propuesta de trabajo para reincorporarme al mundo de la empresa, pero no quise aceptarlas: el nuevo mundo que había descubierto me había atrapado por completo, así que decidí cambiar una maravilla de sueldo y una mierda de trabajo por una maravilla de trabajo y una mierda de sueldo. Puedo deciros que ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida: por primera vez soy libre, la palabra jefe ya no significa nada para mí, hago lo que verdaderamente me gusta y, lo mejor, trabajo con gente sensible y abierta que piensa y siente como yo. ¿Qué más se puede pedir?

Todas las entradas
Categorías
Clandestino en Facebook
Facebook By Weblizar Powered By Weblizar